Medicinas Tradicionales

Plantas y Seguridad

Todos los remedios indicados han demostrado su eficacia, aunque esta varia mucho según la planta. La investigación ha demostrado la capacidad del ginkgo (Gingko biloba) de mejorar la memoria y prevenir la demencia senil. Por otro lado, no se ha investigado clínicamente si la pamplina (Stellaria media) es eficaz para calmar el picor de la piel y los eczemas, sino que su uso se basa en la sabiduría tradicional y la experiencia.

A la diferencia de los fármacos, no es fácil establecer la seguridad y la eficacia de los remedios a base de plantas. Por lo general, lo que se sabe de la actividad de los hierbas proviene de:

  • Su uso como alimento o suplemento alimenticio.
  • Su uso tradicional como medicamento.
  • La experiencia de los fitoterapeutas.
  • La investigación cientifica.

Nutrición

Algunos remedios, como el ajo (Allium sativum), el limón (Citrus limón), la avena (Avena sativa) y la soja (Glycine max) forman parte de la dieta de muchas personas y, por tanto, se emplean como alimiento y medicamento. Su uso alimentario a largo plazo confirma que dichos remedios se pueden emplear como medicamento, aunque no asegura su eficacia. Algunos remedios herbarios contienen niveles significativos de nutrientes y se toman como suplementos nutricionales; por ejemplo, el fucus (Fucus vesiculosis), cuyo uso proviene de la investigación cientifica sobre sus constituyentes.

Experiencia

Los fitoterapeutas desarollan una comprensión práctica y sutil sobre la mejor forma de aplicar los medicamentos harbarios y están atentos ante cualquier indicio de efectos secundarios. Así pueden seleccionar los remedios más adecuados para cada paciente. La experiencia colectiva de los fitoterapeutas, por ejemplo, la precaución respecto al uso de la garra del diablo (Harpagophytum procumbens) en pacientes con acidez de estómago, puede ser importante para indicar la seguridad y eficacia de los remedios.

Investigación

La investigación científica sobre una planta medicinal abarea multitud de destintos tipos de investigación que se añaden al panorama general como piezas de un rompecabezas. Se puede investigar:

La química de la planta (sus constituyentes y efectos)
La planta en su totalidad (las partes que se usan, sus efectos, sus usos, su seguridad, etc.)
Su procesado (extracción y procesado del remedio)
Pruebas clínicas (uso terapéutico del extracto de la planta, incluidas dosis, seguridad y pruebas de eficacia)
A cierto nivel, la química de la planta o fitoquímica sustenta todos los aspectos de la investigación herbal. Cuando se averiguan los constituytentes químicos de una planta, se pueden hacer suposiciones razonables sobre su seguridad y su valor como medicamento: la cafeína (Coffea arabica), la cola, el guaraná (Paulinia cupana), el mate (Ilex paraguariensis) y el té (Camellia sinensis). Su actividad estimulante forma parte de la eficacia de estas plantas.

Sin embargo, cada planta tiene una actividad y un carácter propio. El complejo natural de los constituyentes de un remedio a base de plantas (el total) es mayor que sus constituyentes activos básicos (la suma de sus partes). Esta interacción o sinergia entre los distintos constituyentes suele ser un factor importante en la seguridad y eficacia de la fitoterapia.

Las buenas clínicas comparan la seguridad y la eficacia de un medicamento herbario con las de otro o un placebo (un producto incuo). Los datos recopilados a partir de estas pruebas proporcionan las pruebas más importantes sobre la seguridad o la eficacia de un remedio a base de hierbas.