Curcuma longa

El color amarillo dorado de la cúrcuma, un componente básico del curri, es muy familiar para quien toma comida india. Su raíz se ha tomado tradicionalmente para curar alergías e inflamaciones y las investigaciones han demostrado sus muchos beneficios debido concretamente a su potente actividad antioxidante.

USOS MEDICINALES

Acción

  • Antiinflamatorio
  • Antioxidante
  • Protege el hígado
  • Estimula la segregación de bilis

Desintoxicante

La cúrcuma estimula la función del sistema digestivo superior, tratando la infección y la inflamación del estómago y el intestino delgado. Al mismo tiempo, actúa para proteger el hígado de toxinas y estimula la segregación de bilis.

Prevención del cáncer

La cúrcuma tiene un importante papel en el tratamiento de muchos problemas crónicos y cada vez se usa más para prevenir el cáncer. Aunque su uso como suplemento es más controvertido, puede ayudar a mejorar la salud cuando se padece cáncer. Si es es tu caso, toma esta hierba solo cuando te lo haya aconsejado un médico o un fitoterapeuta titulado.

Otros Usos

La destacada actividad antioxidante de la raíz es muy eficaz contra la mayoría de enfermedades crónicas. Recientes investigaciones sugieren posibles beneficios sobre estados tan diversos como las indigestiones, náuseas, gastritis, úlceras pépticas, desórdenes, hepáticos, altos niveles de colesterol, artritis y problemas inflamatorios autoinmunes como la artritis reumatoide y la enfermedad de Crohn. Lo que no es tan conocido es que la cúrcuma también tiene actividad antifúngica y antibacteriana y que es eficaz para tratar la infección cándidas. La raíz también detiene las hermorragias.

Precauciones

Si estás tomando medicación anticoagulante o si tienes cálculos biliares, tómala solo si lo recomienda un médico o un fitoterapeuta.

Partes empleadas
  • Raíz