Equinácea

Echinacea angustifolia, E. purpurea, E. pallida

Se cree que la equinácea, una planta de las llanuras de Norteamérica, estimula eficazmente la resistencia a las infecciones y combate las mismas. Se toma principalmente como tratamiento o preventivo contra los resfriados, la gripe y las infecciones virales, pero también para afecciones cutáneas, como los eczemas y el acné.

USOS MEDICINALES

Acción

  • Antibacteriano
  • Antiviral
  • Purifica el sangre
  • Refuerza el sistema inmunológico
  • Cura las heridas

Resfriados, gripe e infecciones virales y bacterianas

La equinácea (en tintura, pastillas o cápsulas) se suele tomar para recuperarse rápidamente de resfriados, dolor de garganta e infecciones de las vías respiratorias. También es eficaz para reforzar la resistencia inmune de las personas propensas a los resfriados o a los herpes o si los síntomas gripales persisten. Combina bien con la flor o las bayas de saúco. La tintura diluida es un excelente colutorio o gargarismo y se puede emplear para lavar los sarpullidos infectados y las heridas. Las infecciones bacterianas, como la sinusitis, la tonsilitis y la bronquitis crónica, se pueden tratar en casa con equinácea, preferiblemente en combinación con remedios como el ajo y el sello dorado, pero si aparece fiebre de 39 C o superior, hay que consultar con un profesional. Aunque las pruebas son bastante buenas, aún existe el debate sobre la eficacia de la equinácea en el tratamiento y la prevención de infecciones. Es posible que las dosis empleadas en algunas pruebas clínicas fueran demasiado bajas o que no se estudiaran las partes adecuadas de la planta. La calidad y la forma de los productos de equinácea es importante, se cree que la E. angostifolia o los extractos del jugo acabado de extraer de las partes aéreas de la E. purpurea poseen la mayor actividad medicinal.

Echinacea

Refuerza del sistema inmunológico y desintoxicación

La equinácea estimula la inmunidad no específica y aumenta el número y la actividad de glóbulos blancos, por eso es un remedio de primera categoría para tratar las infecciones crónicas o los risiduos tóxicos que sobrecargan el sistema inmunológico, como las glándulas linfáticas inflamadas, los forúnculos recurrentes, las jaquecas leves crónicas o el dolor de garganta. Si se emplea con precaución, es decir, bajo el control de un fitoterapeuta, ayuda a limpiar el sistema linfático, refuerza la resitencia ante infecciones recurrentes, como los problemas de hongos, y mejora la vitalidad. La equinácea no es adecuada como remedio casero en caso de desórdenes autoinmunes o infecciones por el VIH.

Precauciones

Puede provocar reacciones alérgicas. Si estás tomando alguna medicación, consuta con un médico o un fitoterapeuta.

Partes empleadas
  • Planta Entera