Lavandula angustifolia

La lavanda combina su belleza, su acción y su delicado aroma con un gran uso terapéutico y un historial excepcional de seguridad. Sus flores secas y su aceite esencial levantan el ánimo y se merecen un lugar en cualquier botiquín. No es de extrañar qeu la lavanda sea tan popular.

USOS MEDICINALES

Acción

  • Analgésico
  • Antidepresivo
  • Antiespasmódico
  • Alivia los gases
  • Sedante
  • Antiséptico

Ansiedad, irritabilidad, jaquecas

Las palabras clave de la lavanda son ansiedad y tensión, ya que calma la hiperactividad nerviosa, las jaquecas asociadas al estrés y las migrañas. También reduce el riesgo de ataques y convulsiones. La lavanda combina bien con el romero para aliviar el agotamiento nervioso y mejorar la circulación débil. Se sabe que también levanta el ánimo. Gracias a la combinación de su actividad sedante suave y antidepresiva, es especialmente adecuada en caso de falta de ánimo y vitalidad a causa de un disgusto prolongado o hiperactividad.

Alteraciones del sueño

Ya sea como aceite esencial (unas cuantas gotas en un quemador o en un masaje), flores secas (dentro de un cojín) o en tintura (una cuchadarita antes de ir a dormir), la lavanda mejora la calidad del sueño y aumenta las posibilidades de dormir bien. Combina bien con otros remedios herbales para dormir, sobre todo con la pasiflora.

Alivio de dolor localizado y relajación

El aceite de lavanda se puede aplicar sobre la piel en casi cualquier situación que implique dolor. Masajea el aceite sobre un herpes, las articulaciones reumáticas, la mejilla sobre una muela dolorida, o la frente y las sienes para tratar una migraña. Un algodón con unas cuantas gotas de aceite colocado en la oreja alivia el dolor de oído leve,. La tintura o el té de lavanda proporcionan refuerzo sistémico y ayudan a relajar los músculos tensos y doloridos. Para los calambres y dolores menstruales, toma tintura o té de lavanda y masajea la parte inferior del abdomen con su aceite para proporcionar un alivio rápido.

Problemas digestivos

La lavanda, que se suele combinar con otros remedios digestivos, es especialmente eficaz para tratar los problemas emocionales qeu provocan molestias digestivas como las mariposas en el estómago, la hinchazón, los eructos y los síntomas del colon irritable.

Otros Usos

En Francia la lavanda se emplea en el tratamiento de una amplia variedad de problemas respiratorios, como la gripe, la tos, la tos ferina, el asma y la bronquitis. Su actividad antiespasmódica y antiséptica combina bien con otras hierbas como tomillo y el helenio. A veces se utilizan las flores como gargarismo para el dolor y la inflamación de garganta; en este caso, la lavanda combina bien con el regaliz. El té o la tintura de lavanda se han usado desde hace mucho tiempo como tónico para niños débiles o nerviosos; no sabe tan bien como huele, pero se puede diluir en zumo de arándano o manzana sin azúcar.

Precauciones

En raras ocasiones, el aceite en uso tópico puede provocar dermatitis. No ingerir el aceite esencial.

Partes empleadas
  • Aceite esencial
  • Flores