Thuja occidentalis

Los nativos americanos empleaban la tuya para tratar problemas como las jaquecas, la fiebre y el reumatismo y la quemaban en hogueras purifcadoras. La principal indicación de la tuya son las verrugas, aunque alivia también otros problemas, sobre todo sinusitis, los abscesos dentales, la bronquitis, la cistis y las infecciones fúngicas.


USOS MEDICINALES

Acción

  • Antifúngico
  • Antimicrobiano
  • Antiviral
  • Purificador de la sangre

Verrugas y uso tópico

No existe ningún remedio garantizado que elimine las verrugas, pero la tuya es más eficaz que muchos otros. Aplica la tintura pura sobre la verruga dos veces al día. Continúa durante diez días.


Infecciones

La tuya no se suele tomar sola y combina bie con otros remedios antimicrobianos y reforzadores del sistema inmunológico, sobre todo la equinácea y el tomillo. Su importante actividad antiséptica es eficaz sobre todo en las infecciones bacterianas que afectan a las mucosas, sobre todo las de los oídos, la nariz y el sistema urinario. Ingerida es potente y potencialmente tóxica, y es mejor tomarla bajo control médico.

Otros Usos

Los fitoterapeutas recetan la tuya para una amplia variedad de problemas, como psoriasis, fibromas y para las personas que mojan la cama. Se recomienda en caso de pólipos uterinos y cáncer de útero, que puede estar provocado por el virus que crea los pólipos. Para los problemas reumáticos, se puede aplicar localmente una loción contra la irritación que alivia los dolores musculares.

Precauciones

No tomar durante el embarazo o la lactancia.

Partes empleadas
  • Hojas