Valeriana officinalis

La suave acción sedante de la valeriana, que se emplea siempre que aparece tensión nerviosa, hiperactividad o incapacidad para relajarse, ayuda a calmar y sosegar el sístema nervioso cuando está fuera de control. Es una de las primeras hierbas que se han de tener en cuenta en caso de ansiedad y ataques de pánico.

USOS MEDICINALES

Acción

  • Antiespasmódico
  • Analgésico suave
  • Amargo suave
  • Tranquilizante

Ansiedad tensión nerviosa

La valeriana, segura y no adictiva, ayuda a aliviar los síntomas de la ansiedad, como la jaqueca tensional, las palpitaciones y la tensión en músculos. Tómala sola o combinada con hierbas como la avena (Avena sativa) o la escutelaria americana (Scutellaria lateriflora). Para las palpitaciones nerviosas, combínala con flores de tilo (Tilia spp.).

La respuesta ante la valeriana varía según la persona; algunas se calman con una pequeña dosis, pero en ocasiones produce un efecto estimulante. Empieza con una dosis pequeña y ve aumentándola. La valeriana suele ser más eficaz en dosis pequeñas y frecuentes a lo largo del día.

Falta de sueño

La valeriana es un remedio básico de muchos preparados para el sueño y es eficaz contra las alteraciones del sueño provocadas por las preocupaciones o el exceso de trabajo. Combinada con hipérico (Hypericum perforatum) mejora la calidad del sueño y alivia la ansiedad y la depresión.

Otros Usos

Es un buen antiespasmódico que alivia el dolor y la tensión muscular de los calambres menstruales, los dolores reumáticos y el síndrome de colon irritable.

Precauciones

Puede provocar somnolencia, precaución si conduces o manipulas maquinaria pesada. En raras ocasiones provoca jaquecas o molestias gastrointestinales y empeorar la ansiedad y el insomnio.

Partes empleadas
  • Raíz