Cosecha y secado de plantas medicinales

Se cual sea el tamaño de la cosecha, se aplican las mismas normas básicas. Aunque se suelen emplear cobertizos y deshumidificadores industriales, con un armario de cocina o un horno a baja temperatura y la puerta abierta es suficiente. Recolecta solo las plantas que puedas emplear o secar enseguida.

Cosecha de hierbas

  • Coséchalas durante una mañana soleada y seca cuando rocío se haya evaporado.
  • Coge la planta correcta y la parte adecuada; si no, puede ser peligroso.
  • Utiliza un cuchillo afilado o unas tijeras; recorta las plantas perennes para que puedan volver crecer
  • No cojas plantas con plagas o insectos, ni las de una zona contaminada
  • Suele ser mejor cosechar las plantas de la siguiente forma. Primero las flores, cuando se empiezan a abrir; luego las hojas, cuando están totalmente abiertas; los frutos, bayas y semillas, cuando están maduros, y la planta entera, cuando está madura.

Secado

  • Es mejor secarlas en una zona a la sombra y bien ventilada. Lugares con una estructura seca o los armarios de cocina son muy útiles, sobre todo para hojas, flores, raíces y corteza, y las plantas enteras se pueden colgar a la sombra. Las partes frescas se pueden cortar y colocar sobre papel secante (no se debe usar papel impreso, ya que las tintas son tóxicas).
  • Descarta las plantas que no se han secado bien, las hojas descoloridas o las que muestren signos de infección por hongos.
  • Una vez seco, corta o trocea el material en pequeños pedazos para poder almacernarlos y etiquetarlos en frascos de cristal esterilizado o en bolsas de papel.