Recolección y Cultivo de plantas medicinales

Recolección

Muchas plantas medicinales se siguen obteniendo del campo en un proceso llamado recolección. Incluso en el primer mundo, las hierbas, como las flores y las bayas del saúco (Sambucus nigra), que se halla en setos y caminos de toda Europa, se recolectan con fines comerciales y también para fabricar medicinas herbarias y vinos medicinales.

En el primer mundo, las hierbas se suelen recolectar y también cultivar. En algunos casos, por ejemplo, en algunos países africanos, casi el 90% de los remedios herbarios que se emplean son silvestres. Esta dependencia de la recolección puede amenezar la superviviencia de importantes especies de plantas medicinales, sobre todo si se utilizan las raíces o la corteza

Recolección comercial

Sin embargo, la principal amenaza proviene de la recolección comercial, en la que las plantas se obtienen para exportar las en vez de usarlas como medicamentos. Existen muchos ejemplos de plantas medicinales que están a punto de extinguirse por culpa de esto: el sello de oro (Hydrastis canadensis) de Norteamérica y la árnica (Arnica montana) de Europa son especies amenazadas que actualmente se cultivan de forma extensiva. Hasta hace poco, la equinácea (Echinacea spp.) era una planta silveste común de Norteamérica, pero, debido a la recolección excesiva, ahora es dificil encontrarla en su hábitat natural.

El Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies de Flora y Fauna Salvaje Amenazadas (CITES) ayuda a prevenir el comercio de las plantas en peligro de extinción y, en general, las necesidades económicas y de preservación van encaminadas hacia el mismo lugar: es mejor el cultivo. Las plantas medicinales comunes, como la manzanilla (Chamomilla recutita), se cultivan a gran escala en lugares tan distantes entre sí como Egipto y Argentina. La demanda de ginkgo (Ginkgo biloba) ha supuesto que existan grandes plantaciones en países como Francia o Estados Unidos, en las que las hojas se cosechan mediante máquinas agrícolas. A medida que crece la demanda de medicina herbaria, más viable económicamente es el cultivo a gran escala.

Cultivo biológico

El cultivo biológico de las plantas medicinales es preferible, ya que se producen sin utilizar productos químicos, están mejor situadas para desarollarse de forma natural y absorben los nutrientes del suelo. También están relativamente libres de fertilizantes artificiales, pesticidas y contamintantes. El certificado orgánico demuestra hasta cierto punto que una planta cumple unos requisitos de calidad y que se ha cultivado o recolectado de forma ecológica.