Las tinturas se hacen macerando (sumergiendo) cualquier parte de la planta troceada en una solución de alcohol, normalmente de un 45% de alcohol y un 55% agua. La proporción de alcohol varía entre un 25% y un 90%, en función de los constituyentes activos que se quieran extraer.

A veces se usa vinagre o glicerol en vez de alcohol. Las tinturas son relativamente fáciles de hacer y se conservan bien durante tres años o más.

Mediante la mezcla de alcohol y agua se pueden extraer tanto los constituyentes solubles en agua como los no solubles, por lo que se obtiene un producto más concentrado que el de los tés o decocciones.

La relación entre las hierbas y el agua y el alcohol determina la fuerza de la tintura. La fuerza adecuada de las tinturas más comunes es: 1 parte de hierbas por 3 partes de agua y alcohol.

Pros y Contras

Pros

Se conservan durante tiempo; las tinturas se pueden combinar fácilmente; se puede extraer una amplia variedad de constituyentes; una pequeña cantidad es eficaz; se absorben muy fácilmente.

Contras

Se tarda vario días en fabricarlas, pero también se pueden comprar, su sabor puede ser muy desagradable, contienen alcohol (a veces mucho).